Me tiembla la vena cava
al verte castañetear tus muelas,
afilar tus caninos con la lima
para dejar mi cuello herido.
Relames la katana ensangrentada
con una sonrisa ácida e irónica,
te encanta ponerte a tope
con las desgracias humanas.
Eres cruel y hermosa sabiéndolo
te pone húmeda mis palabras,
deseas todos los días mi desafío
si no te llevo a la cama.
Quieres matarme poco a poco
un mucho por la noche menos por el día,
pero también necesitas de mi
que cierre el ataúd de tu vida.

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