Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Rompientes
en vórtices inalcanzables
susurros de tu entrepierna
buscando mi carne.

Me deseas con castigo
sin saber tu odio extremo
porque me amas demasiado
y eso te remolca, te diluye.

Quieres hacerte la fuerte
y sueltas la sonrisa loca
aquella que te quita los nervios
y te eriza los pezones.

Quieres sexualizarme
al ritmo de tus antigüedades
aquellas que te hacen cómoda
y te dibujan tu paraíso perfecto.

Me llamas
en tus gritos de silencio
me necesitas en ambos sentidos
y me cortas como tus calabacines…

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