Nos casamos en un barco
con miles de pasajeros,
el capitán del trasatlántico
nos declaro marido y mujer.
Han pasado muchos años
desde aquella noche maravillosa,
donde tu te sentías una hada
embrujada por la luna y me besabas.
Y desde ese día que te vi
entre todas aquellas lobas y me enamore,
no hay un solo día
en el que no piense en ti.
Algún día volveremos
a formar parte de ese crucero,
retomaremos los votos
y sonreiremos en nuestra felicidad…

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