Esa picadura de araña
entre el panal de mi escroto
y la parte mas suave del corral
allí donde los soldados mandan
y crean a partir de uno solo
la vida demandada.
Picadura que escuece
y reduce a las uñas como herramientas
arcos y flechas hacia la erección
de una piel contaminada
irresistible sensación de rascarse.
Araña maldita y pequeña
que como otras de su talla perjudican
y son esenciales en su tela
para esos amigos suyos devorados
los mosquitos que de noche joden.
Y entre las ganas de aplastarla
comérmela entre dos panes idénticos
o dejarla para que vuelva a por mi
no paro de rascarme entre pelos y piel
maldita tu seas entre todas las de tu especie…

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