Esta noche me enredaste en tu laberinto, me buscaste con alevosía, sabias que cuando te viese a los ojos no me podría negar, caería rendido de tus 6 pies. Lo confieso fue fácil caer en tu cueva, tu trampa aunque sin ser mortal estaba planificada como la extensión de una telaraña sideral, cósmica, con un “aura” de curvas y rectas donde no me dejabas hablar, donde tus labios se movían a la velocidad de la luz, donde tu cuerpo se hacia parte de la tecnología y se fundía con el entorno, con la vida misma.
Y negare cualquier evidencia que me haga decir que me reí, con tus palabras, con tu sonrisa pegadiza con tu marcada “L” de libertad y fue como una verbena de primavera donde las margaritas se pelean a mordiscos con los jazmines, y las rosas sacan sus espinas para la excitación más aberrante de la naturaleza ¡siiiiii!…. también tienes oscuridad, dulce, pero con su lado de mirada del valle de los locos, de la espuma saliendo por la boca de un demonio, donde lo que preguntas se hace con sentido especifico para provocar al psicópata que todos tenemos dentro.
Y convertiste los minutos en horas de rayos y tormentas en mi cueva y al darte cuenta de la mojadura que descargaba sobre mi me sacaste a pasear bajo una luna iluminada por tus ojos y la brillante acompañante que a su lado fue testigo de un baile por tu barrio, cogidos de la mano, entregados a las palabras, al juego del gato y el perro. A ese aroma de café que con la batería baja deseabas tomar, para no colgar y seguir atacando mi línea de flotación, porque te derrite el saberlo todo de mi, sacarme la materia gris poco a poco para presentártelo en esa cocina mental que te lleva a escribir lo que sientes, lo que quieres, lo que gritas cuando al imprimir tus versos el orgasmo llega a ti, y saltas donde la noche y la cubierta del cielo me enseño tu lado humano, especial.
Me he despertado y tu olor aún estaba en mis sabanas, tu cuerpo aún tenía su dibujo en mi colchón, me habías dejado un café preparado. Faltaba tu escoba del porche de la casa, lo supe, te habías ido volando para no molestarme mientras dormía rendido soñando con tu jardín y con volver a repetir otra velada loca a tu lado porque ya nada va a ser igual si tu no estas. Ahora cuando termines de leer esto puedes cerrar la boca, poner tus ojos en posición ON y decirte a ti misma: ¡será será bestia salvaje!.
Posdata: No te olvides de escuchar el mejor directo de la historia de la música, el MADE IN JAPAN de DEEP PURPLE grabado en Japón allá cuando uno fue parido para disgusto de muchos y placer de otras, para todo lo demás, te espero Latina.

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