Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Te pido permiso para morirme y mis palabras son una melodía para mis pensamientos, ya he terminado como hombre todo lo que tenía previsto en esta vida y llegado a mi final quiero disculparme si con ello te hago daño o si con ello tus planes ya no serán iguales.

He conducido mi vida con tu música, te he seguido por todo el mundo con el único propósito de amarte incondicionalmente y protegerte, pero creo en los finales felices y este sera uno que recordare hasta mi último suspiro.

He bebido de tu amor, he sentido tus caricias, he sabido amarte como me has pedido y aún así he fallado, me he perdido inexcusablemente y ya no puedo dirigir mi camino, no sin ti a mi lado. He cerrado esta puerta y quiero recordarte que jamás dejare de quererte.

Hola y adiós mi vida, ya no se que hacer, hemos vivido tantas cosas juntos que el silencio es un tormento cada segundo, y tus recuerdos me calientan tanto que el frío que se apodera de mi solo me hacen pensar cuanto te amo.

Piensa en mi ¡vale!, yo te observare desde donde este y cuidare de ti.

Deja un comentario