Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Hay tantos caminos que nos ponen a lo largo de la vida que las pequeñas cosas que nos perdemos quedan en el fondo lejano de uno mismo. Y todos esos estigmas que nos marcan salen como ciertas flores, florecen dependiendo la estación, de lo que mas deseamos y sentimos.

Y sonreías con tus ojos negros

aquellos ladrones de pupilas

traumatizados por el látigo

de tus manos aferradas por el fuego.

Ahora toca levantarse después de perder tus pechos desnudos, pezones erizados, piernas en abierto esperando mis brasas, tu culo a ritmo de samba, de cascada virgen, de récords en tus labios, de la locura que eriza la piel cuando mencionas mi nombre. Y me ponías el café como todas las mañanas, te gustaba mi libreta y de reojo leías lo que escribía y sonríes, te sonrojas y te muerdes los labios.

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