Hoy me siento como el hombre bicentenario, una ficción futurista donde llegar a tener una humanidad verdadera y que te reconozcan como un ser humano es más fácil entre fotogramas que en una realidad palpable. Hoy me pase la noche actualizando aquello que me acerca a la cordura y al revisar los parámetros te das cuenta de que todo lo que has hecho es insignificante si no los puedes compartir emocionalmente con alguien, y no siempre a lo largo de nuestra mortalidad humana encontramos quien este a la altura de nosotros mismos, pero ¿que pasa cuando encuentras ese corazón?, cuando lo tienes tan cerca que lo sientes latir y tan lejos que te duele su ausencia, ¿vivirías eternamente? ¿pedirías que te desconectaran?. A veces no tenemos nuestras propias respuestas al alcance que desearíamos, pero también no queremos que las preguntas sean las correctas, de todos modos deducir lo que es bueno o malo ha perdido el sentido en nuestros días, y en la mente tenemos programación que ya no se para que fue ordenada desde un principio. No me hagáis caso “a veces me alegro de ser útil” y no un simple reintegro. Gracias.

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