Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Susurraste una caricia entre tu lengua y la mía, la piel de mis dedos sobre tus pechos, los poros de tu cuerpo sobre el mio, el desorden de sabanas entre las piernas y el colchón, con los reflejos de las cortinas en complicidad con la persiana, luz sobre tu pelo, tus ojos brillando encadenando a los míos, suspirando. Los besos eran párrafos incompletos que ninguno de los dos queríamos terminar, tu me entregaste tu sonrisa cuando mis te quieros inundaban tu interior, con la fuerza de un resoplido mientras tu cuello se relajaba para enseñarme el placer, mi amada. Y como en una leyenda verte sobre mi era lo único que mis pensamientos podía retener, en mis pupilas, en mi corazón, desde mis pulmones, aire viciado en amor. Y una y otra vez me repetía “Te amo” quédate en mi y tu dulzura era la sangre de mis venas, fundidos en un solo ser. Cada día que pasa, siento y siento y tu sientes que quieres que me quede mucho mas dentro de ti, por una vida, por el amor, por nuestra isla.

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