Para mi nacer fue un accidente divertido, mis padres se entregaron al sexo porque me querían a mi, pero no sabían que el resultado fuese este loco que escribe, y que lo mas hermoso para mi es una tormenta con vientos huracanados en medio del océano atlántico, toda una epopeya critica de mis pensamientos.
Nacer significo una cosa, no solo llorar cuando me dieron mi primera zurra en el culo, sino que ya me estaba preparando para tener una personalidad única en proporción con mi aventurera disciplina de no hacer nada que no me fuese imposible.
Ese momento de abandonar el vientre caliente de mi madre fue el factor molde que me hizo ver la luz al fondo del túnel como un aviso para mis años venideros, la oscuridad es mala cuando se esta tajado o cuando se te va la luz de la cabeza, mejor la cordura.
Aunque todo es parte de un segundo, en el momento que me cortaron el cordón umbilical ya sabia que seria independiente en todas las facetas de mi vida, creo que incluso antes de nacer.
No culpo para nada el día que me concibieron, si lo disfrutaron.
Quizás me puede la necesidad de querer ser un niño otra vez, cuando la infancia, juventud y vejez se mide en el mismo rasero y el único cambio fisiológico son arrugas en el corazón.

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