Me encanta el sexo con Reina, es lo más letal y a la vez cariñoso que te puedes encontrar en la madre naturaleza de dos cuerpos desnudos en una cama efecto agua de manantial. Es todo burbujas como escuchar a Bruce Springsteen cantar el “lift me up” en versión heavy metal para deleite de los orgasmos más increíbles que la mente puede producir, ella es todo eso en un frasco pequeño de perfectas esencias para el amor, su sofoco y entrecortada respiración cuando esta sobre mi otra melodía, una frecuencia no perceptible para quien no la posee.
Sabe como hacer cumbre en la montaña de tus gustos y recetarte toda la adrenalina necesaria para que el cuerpo lo resista y sea combativo hasta que su sed, su hambre de ti, se sacie. Es como esas viejas locomotoras de vapor, todo impulso, fuerza y carácter, dejando a la imaginación un repertorio por descubrir de momentos alterados de la conciencia cuando el placer se compenetra en ambos fluidos, en la jerga de moverse al mismo tiempo y de terminar a la vez.
Su volcán es como las alas de una mariposa, te puede engañar con su belleza pero te puede devorar con su lava en segundos, atrapándote en una telaraña de lujuria y pasión, de sudor por todo el cuerpo, de su pelo rozándote el pecho, de sentir la saliva de su lengua caliente dentro de ti, como una guerrera nórdica, como una diosa.
Me encanta…. a pelo mucho mejor.

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