No tengo tus besos, ni tus caricias, me falta tu pasión dentro de mi, y me desespero porque necesito el calor de tus pechos, de tu cuerpo.
De las fantasías que me da la imaginación de tus pensamientos cuando me cubre y me llena de éxtasis y de felicidad.
Quien se puede resistir a querer eso, a necesitarlo como una droga de diseño.
Me estremezco cuando tu aliento llega a mi piel y me dejo seducir por todo lo que jamas quiero perder de ti, tu realidad, amor de verdad.
Y lo pienso tan cual, todas las noches, causante de mi pena, de mi otra realidad.

Deja un comentario