Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Tengo una amiga que tiene una amiga que tiene una amiga que tiene una amiga que le mando una foto de sus abuelos cuando eran jóvenes a principios del siglo pasado, entonces esta amiga me ha preguntado si sabiendo como es su amiga de su amiga (coñe esto ya cansa) podría sacarle parecido familiar entre ella y sus abuelos, la verdad es que algo había, no mucho la verdad pues esa amiga ahora tiene más o menos la edad de sus abuelos y esta peor conservada, y eso que hoy en día con los adelantos de cremas, potingues, cirugías, trasplantes de culo, etc puedes ponerte como una flor.
Cuando me pregunto que cosas veía distintas pues empece diciendo que tenia la amiga una cara de pan de pueblo que hacia saltar las alarmas en todas las panaderías, que sus orejas buscaban una montaña para hacer ala delta y que su barbilla era la composición del uranio empobrecido en toda su escala, luego que el cuerpo era de un volumen completamente distinto aunque eso se debe a que en la época de esos abuelos no se comía tanta comida basura y que lo poco que comían por las hambrunas en España por los motivos de la guerra al menos eran mas sanos que lo que hoy en día se mete uno en el cuerpo.
Así que después de un buen rato sacandole los colores a la amiga de la amiga de la agsssss con un comportamiento ilustrativo en mi fuera de lo normal, ya que parecía más una cotilla de escaleras o una maruja de radio patio pude respirar y decirle “te llega para ponerla al día o quieres más”. El silencio se hizo perpetuo y me responde: llego a saberlo y no te enseño la foto.
Entonces algo pellizco mi cerebro y me di cuenta de que a veces una mentira piadosa es mejor que unas verdades como puños y si le hubiese dicho oye que se parecen un huevo, dile a esa amiga de… que le viene de familia esa belleza natural que tiene tan campechana. Pero entonces no habría sido yo y la que estaba al otro lado de la línea telefónica jajajajajja no se habría cargado la señal con un montón de caritas rojas malhumoradas…

En definitiva: al que se pica ajos come.

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