El frío me hiela la vida
y ya no seduce mi corazón,
tengo el cuerpo congelado
y se deshace lentamente.
Pensé que la nieve
me dejaría tranquilo,
una ilusión llena de deseo
que muere de madrugada.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
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