No tenia derecho a manejar los hilos de tu vida, a cortarte los pensamientos y a borrarte los recuerdos.
No tenia derecho a fulminarte el aliento, a sonrojarte los pulmones con mis manos, a quitarte las mariposas del estomago, a repudiar tu vida.
No tenia derecho a merendarte la vista, a dejar sin luz tus momentos mas íntimos, tus caricias. La pose con la que te has llenado todos estos años.
No tenia derecho a tener derecho sobre toda tu existencia, desde que marcaste tu primer llanto, tu primer beso, no tenia derecho.
Pero aquí estoy, llevando todo lo tuyo conmigo, porque no soy tu amigo, no soy de tu sangre.
No tenia derecho, pero soy la muerte.

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