Ya no quedan sueños en los que tu me lleves a tu lado. Se han apagado las luces de mis pensamientos y la oscuridad se queda para suprimirte. He intentado cada día pensar y pensar en ti pero todo lo que me hacia tanto bien con tu recuerdo ahora ya no, solo destruye lo que soy, poca cosa lo se, pero solo desde que te fuiste tu. Y ya no me valen tus guiños cuando sacas el arco iris a pasear, o haces que el viento sople para mi porque sabes que me gusta, pero yo no se rezar, aunque he llegado a decir que me cambiaría por ti. Aún así compartimos las pesadillas donde caemos una y otra vez, a un vacío donde la escalera es una larga pendiente con tantos y tantos tramos que me ahogas, no puedo llegar y me sobresalta la ansiedad de tu luz al amanecer. Pero aún así y a todo eso no puedo perder mi voluntad y la fuerza de la dulzura de la ternura de mi corazón y por eso grito que me salves y si no dejame terminar, enciende una vela y cuando se termine, recíbeme o dame las monedas que hagan que el barquero me lleve de vuelta, a casa, al hogar.

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