Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

La sumisión de las palabras es como abrirse de piernas y esperar una cascada de emociones mas propias de un gueto que de la cruda realidad actual.
Es insultante como los que tienen poder pueden tapar la opinión publica por medio de las ondas de la comunicación, de manipular las mentes débiles y de crearlas a su antojo y semejanza bajo el yugo de su credo y la imposición de su doctrina.
Los que no son parte de su realidad simplemente no están, se van de este país mediocre y absurdo, el exilio es su nación y no se dejan vender ni comprar por los aparatos propagandísticos de los de siempre, de los que acumulan poder si o si nos guste o no.
Estamos en una edad muerta, donde los jóvenes son desiertos y los adultos buscan un oasis donde no pagar sus deudas en el alcohol y la melancolía, y eso es el fruto del que se alimentan las alimañas especuladoras, los diferentes estamentos de un gobierno ahogante, aniquilador.
Si te paras a pensar no hay marcha atrás, somos carne de cañón, piel de carroñero, almas perdidas, que solo si luchamos hasta nuestra ultima gota de sangre podremos morir con la dignidad de no sentir el desprecio como parte de nuestra vida.
No se que nos pasara, pero no me conformo con ser una marioneta de unos pocos, quiero sentir la libertad de poder mirar a mi alrededor y no sentirme perseguido por decretos y leyes injustas.

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