Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Hoy he vuelto a hablar contigo, a sentir tu pureza y me has emocionado. No esperaba sentirme como un astronauta fuera de la estación espacial observado todo el mundo en el que tú estas. Pero es que tienes tanto bueno dentro de ti, que yo, insignificante como una estrella fugaz por un momento me sentí, y trate de recobrar mi cordura pero solo tenía ganas de abrazarte, miento, un beso sería el mejor guión escrito si tengo que contar toda la verdad.
Pero me quede después de ser abandonado por una ensalada y un café escuchando viejos temas en mi ordenador, una música que se hacia eco de la plasticidad de una soledad que por momentos se llenan de tus palabras, de tu sinceridad, de darte las gracias por compartir tu maravillosa vida con un átomo de mi.
No pierdas la sonrisa, no pierdas esa vitalidad, esas ganas de aprender, de saber, de llenarte de recuerdos y anécdotas, de empaparte de mi, como fuente de inagotables momentos, como un momento de paz, de descanso, de refugio. Tu eres aunque no lo veas un trocito de mi.
Afortunados duendes.

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