De la sana intención de quedarme en tus recuerdos hice tantas cosas que ya de ellas no me acuerdo, me he metido entre océanos y campiñas, bosques y montañas buscando una palabra, un momento, y aun así ya nada de ello pienso. Tus recuerdos han sido la fruta mas dulce, empezando a bocados pequeños, sabrosos y duraderos. Hasta que el bocado mas grande marco la diferencia y ya todo lo vivido no fue mas que engullido, digerido y olvidado. Y me aprieta el pecho entre cada recuerdo saber que si estas, que no has muerto, y eso no me deja vivir, solo soy lamentos.

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