Eres el cuerno de la abundancia, tolerante y que siempre es puntual. Bien vestida, a la última y marcando tendencias para que te hagan los honores. Por ti no pasan las arrugas, no marcan los gallos las trincheras desprotegidas, tan bella y soltera. Sin los complejos de una humanidad ciega e inconsistente, no cometes errores ni nadie te muerde los pezones, entre las temperaturas del averno y el cielo estrellado, cantadora de sus propias historias, musculo en perfecta progresión, colmillos.
Eres un coño agresivo cuando te molestan en tu melodía, de guadaña y lamento, de conjuros y queimadas, no te vayan a desproteger, enzarzada en cruces de caminos con corales y perlas, en habitaciones asépticas, en burdeles de papel, uñas afiladas en cada mano esperando corazones dejando de latir, buscándome a mi.
Y si al fin me llevas, que sepas, que vengare mi locura entre tu mirada perdida y el olor a mierda que te rodea cada vez que no dices nada, que levantas el hueso de tu yugo hacia todos nosotros, que bajas el martillo esperando el olor a pólvora…
Eres un viejo disco de vinilo que al revés solo sabe decir “no te olvides de mi”.

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