Eras mi princesa a la que comía a besos, a la que susurraba palabras hermosas y me llevaba al cielo con cada caricia.
Eras mi cascarrabias a la que eructaba de lejos, a la que susurraba el eco de mis gases y te llevaba al corral de las cabras.
Eras el amor de mi vida a la que hacia el amor todos los días y no podía imaginar una vida sin ti a mi lado.
Eras un grano en mi nariz a la que hacia de todo menos amar y no podía imaginar un día mas sin ti para putearte.
Los días se me hacían cortos cuando paseábamos de la mano y nos sentábamos en las noches a ver las estrellas mientras nos besábamos.
Los días eran un asco y cuando salíamos te mantenía a distancia y de noche te mandaba con tu madre para que no me estropearas el fútbol.
Quiero casarme contigo y que vivamos una vida por siempre juntos, tener muchos hijos y ser una gran familia.
Quiero ver si te largas de una vez para que pueda vivir mi vida y si quieres hijos compra una rata y cría con ella seguro que sois igualitos.
Ojala no te mueras nunca para que los dos seamos felices por siempre y amarnos sea eterno.
Ojala no te mueras nunca para que veas todos los días ante el espejo lo fea que eres y lo choni que llegas a ser.
(Nota: toda coincidencia con la realidad es mera casualidad. No nos hacemos responsables si alguien se da por aludido, esto no deja de ser una mera ficción).

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