Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Nunca me he sentido perdido, quizás porque el sentido de la orientación de mi mente siempre ha tenido un punto fijo en la marca azul del atlántico. Por eso siempre he sabido bien lo que quería de la vida, lleno de buenos propósitos a sabiendas de mis necesidades y de mis limitaciones, cosa que nunca me ha privado de la felicidad de una simple gota de rocío o de una veloz estrella fugaz entre las tierras de Breogan.
Dentro de todo ello la fidelidad son muchas de las cosas que he grabado en tinta en mi piel, he podido volar lejos en los departamentos de mi alma pero siempre he tenido la curiosa fascinación de no dejarme llevar por nada ni nadie que mis pálpitos no sintiesen a su modo entre mis dedos, para siempre, por siempre.
El caos suspicaz que puede generar una descarga entre dos seres que se deben a otros puede ser tan subyugad que debería mirarse desde un prisma mas cercano al calentamiento corporal y a las ganas de meterse en un cuarto mas oscuro del que se ha salido, sin necesidad de aventuras donde la nieve no enfría mas que la nevera de la sala de estar.

Por eso pienso que quien toca lo que no es suyo y lo suyo se deja tocar parte del hambre que eso genera no lo dejara dormir jamás.  

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