Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Se me hiela el alma esperando detrás de mi ventana, esperando tu regreso, esperando que vuelvas. Y me dejo llevar por las gotas de lluvia que van cayendo formando en el cristal tu nombre y deslizándolo hasta la base de piedra formando pequeños charcos, que se dejan llevar por la fuerza del viento nuevamente en suspensión a nuevos destinos, nuevos lugares donde yace cada parte de mi, donde reside cada momento vivido a tu lado. Formando un riachuelo, esencia de vida para todas las especies visibles e invisibles que me rodean, que ven mi estado de animo, mis gotas de lluvia internas, mi deseo de volver a verte, de tenerte tan cerca como el aire que me rodea.
Cuatro días son como cuatro estaciones, el otoño es el primer día donde me mustio como una hoja en el vacío, el invierno el segundo día donde todo se para a la vez, y se detiene mi corazón, se congela y pierde la perspectiva de la vida sin ti, el tercero la primavera donde empiezo a recobrar la memoria, los recuerdos y tu esencia, el cuarto el verano cuando tu llegas, sonríes y me dices hola, llenando de fusión y calor todo mi cuerpo, sintiéndome renacido.
Me gusta el calor, me gusta sentirme cálido a tu lado y verte disfrutar cada segundo. Eres la mayor interpretación de lo que un hombre puede llegar a desear y a querer para sentirse único, para hacerse a la idea de que no hay nada mas bello que tu en este mundo.

Cuatro días sin ti, una eternidad en el silencio.

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