Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

No se sabe si el destino
ha volado por Riazor,
lo que sé es que mañana
sera otro día y ya se vera.
Despertando con las sabanas revueltas en un lugar mágico donde los duendes y las hadas han creado un vergel de fantasías y vuelcos únicos e inesperados. Sentir el aroma de las Rías Altas entre mis venas como Celta de forjado linaje, de antepasados guerreros y de nobleza en el corazón es más de lo que se puede pedir para un Domingo distinto, lejano a la cueva del sur de Galicia donde suelo habitar.
Amanecer teniéndote en mi pecho
con tu pelo revoloteando como gaviotas
y la brisa de tu aliento sabor a sal.
Es un flechazo vivir en esta tierra donde las culturas y las pasiones de donde sean son bienvenidas, donde mezclarse en la música con la cuna de la luna y el cielo estrellado de esta pasado noche es idílico, con unos mojitos esclavos de nuestras gargantas de lubricante, ¿a que podemos aspirar a mas?, ¿de verdad queremos alejarnos?. La respuesta es sólo por amor.
Abrir la ventana y contemplar el océano atlántico, girarse y ver tu cuerpo desnudo sobre la cama, que susurres mi nombre invitándome a volver a poseer tu cuerpo, todo eso y mucho más en una ciudad de rompientes, “no tiene precio”…

Gracias A Coruña por volverme a acoger.

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