Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

La superficie mohosa de la traición es balde relleno de bacterias con el carácter de un tiempo indefinido. Una presión socializada a los miedos internos en fueros díscolos y memoria plana incapaz de desarrollar un planteamiento mas allá de tus errores y concebirlos como propios para no hacer daño, para no romper aguas en el cristalino ajeno.
Es un trueque sin vuelta que desmolda la pasión oportuna en tiempos aciagos, recauchutado como neumático viejo esperando la quema, de promesas abandonadas, las ilusiones tontas. Traicionar a alguien, algo, cosa, masa corpórea, es un espejo donde se ve a uno mismo, una estaca de romo calado en el corazón, orín de palabras vacías.
Deja que te dejan que te dejare antes que te dejen, que te den abreviando la frase. Como muela del juicio puñetera, traidor y traidores no son justos, sociópatas, mendrugos de su verbo, fantasía de lo inerte de su ser, sin fin.

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